ZARO JAN | SOMOS APÁTICOS PERO SEGUIMOS VIVOS

 

Conocí a Zaro rodeado por las comodidades de la clase media. Cambiando de fijación artística cada tanto. Pasó por el piano, el canto, la pintura, la acuarela y recientemente por entretenimiento de género. Honestamente las barreras y prejuicios fueron cediendo poco a poco, como en toda relación humana, las personas cambian, los privilegios se terminan y los humanos nos encontramos de repente siendo sinceros los unos con los otros; Compartiendo humores y gustos ácidos; Experiencias de una infancia freak y algunos relatos culposos. Y así en esa etapa en la cual experimentamos con diferentes estupefacientes rodeados de un montón de extraños que pretenden ser cool outsiders y a los que consideras ‘amigos’ te encuentras con gente que simple y sencillamente permanece. Con el tiempo todo cede. Para Zaro lo que jamás cedió fue la determinación de educarse en las artes y como a todos, está determinación se nubla una vez estando dentro. Ahora compartimos esos miedos, angustias, ansiedades y para no ser fatalistas también algunos logros. Hoy quiero cederle la  palabra a una de las tantas personas con las que dejé atrás el deseo de ser cool para comenzar a ser nosotros mismos y es un hecho que cuesta demasiado esfuerzo, cuando aún no sabes al cien que te conforma. Al menos nos quedan sus ilustraciones.

Zaro, tus ilustraciones me hacen pensar en situaciones cotidianas invadidas por  la ansiedad y el abatimiento sin ninguna pretensión fuera de lo ordinario ¿Podrías hablarnos sobre estas decisiones temáticas?

Se trata de un simple ejercicio narrativo, un tipo de diario; la manera en que logro incorporar pequeñas frases a un dibujo me resulta interesante y me ayuda a resentir emociones que experimento a lo largo del día. Respecto a la ansiedad y el abatimiento pues qué te puedo decir, probablemente sean de las más grandes epidemias en la actualidad, particularmente para jóvenes posmodernos como nosotrxs, lol.

¿Consideras que existe una brecha de visibilidad entre la pintura, escultura, ilustración y grabado en relación a otros soportes artísticos?

Por supuesto. Sabemos que nos encontramos en la era de lo digital, hoy día si no tienes los gadgets necesarios para poder construir una persona virtual simplemente no existes. Esto se ha traducido en una enorme reducción de la brecha entre el consumidor y el productor visual.

Como decimos por ahí ‘ahora cualquiera con un celular se siente fotógrafo’ es una frase que me resulta bastante fuerte, por un lado está la evidente jerarquización y discriminación (también conocido como academia) respecto a quién, cómo y por qué se es fotógrafo; y por el otro, se manifiesta la era líquida donde la producción se vuelve un impulso casi autómata, masturbatorio, no se piensa, no se reflexiona, el chiste es sacar cosas, obtener likes y ya.

¿Consideras que tu trabajo deba estar definido por un único soporte?

En absoluto. Creo que demasiado de uno o de otro me imposibilitaría ejercer de la manera que a mí me acomoda.

¿Crees que el manejo y conocimiento de ciertas técnicas o materiales importa al momento de lanzar una ilustración o trabajo gráfico, o que cualquiera puede realizarlo de forma intuitiva?

Cualquiera puede dibujar. Sin embargo el poder comunicar gráficamente de manera efectiva, abstraer y jugar con el lenguaje es arroz de otra olla (¿o cómo era?) Por supuesto que en la producción artística/diseñística la intuición siempre va a desempeñar un papel importante, es esa vocecita que te dice ‘eso funciona…eso no’ Ahora bien, al final estamos hablando de profesiones que están constituidas por disciplinas, es decir, un conjunto de conocimientos y normas. Creo que lo que quiero decir es: el conocimiento y el estudio es ampliamente deseable para poder hacer y no deshacerte en el intento.

 ¿De qué forma crees que deba desarrollarse la formación artística dentro de las instituciones  educativas mexicanas? ¿Consideras que lo modelos empatan con las necesidades productivas de los alumnos?

Importante pregunta. Soy tercera y última generación de una carrera llamada Arte y Diseño en la UNAM, cuyo objetivo era formar profesionales que dejarán de lado esta absurda separación entre las artes y el diseño. El enfoque de investigación-producción-creación es, para mí, bastante efectivo para develar los procesos que dan lugar en la mente del creador, y asegurar un entendimiento del qué, por qué y para qué se está creando. Creo que la gran mayoría no tenemos claras nuestras necesidades de producción, difícilmente podemos tenerla en un sistema tan idiotizante, violento y opresivo.

¿Cuál es tu posturas ante los mitos de bohemios, intelectuales, empáticos, creativos y narcisistas con los que se tiende a etiquetar al artista? ¿Crees que empatan con las aspiraciones del creador joven?

Los mitos vienen de algún lado, yo ciertamente los he vivido en carne propia y dudo que disten mucho de la realidad. Creo que es difícil despegarse de ese discurso tan ‘yoísta’, sin embargo se pueden identificar perfiles que se alejan de un entendimiento tan burdo de la profesión y la producción; para ello es necesario dejar de vernos como individuos que se construyen solos, independientes y únicos.

Desde tu experiencia personal ¿Las personas siguen realizando trabajos creativos por la necesidad de mantener una ilusión de estatus? ¿Cuáles son tus comentarios al respecto?

Por supuesto. El tiempo libre y la producción creativa son sinónimo de privilegio, el problema es que ya no hay sentimiento de compromiso y responsabilidad. Confieso que no llegué sólo a esta reflexión, por eso recomiendo leer a Hannah Arendt.

En una era en que la autopromoción del trabajo visual es cada vez más accesible ¿Cuál es tu postura ante la perpetuación de los distintos sistemas de validación?

Está cabrón. Mientras vivamos en este sistema jerárquico siempre habrá corrupción, preferencialismo, nepotismo, desigualdad y, por ende, sistemas de validación. Creo es, parcialmente, deber del arte (y todos somos artistas) cuestionar esos sistemas, por supuesto esto se vuelve paradójico, entramos en dilemas que a veces parecen insuperables.

¿Actualmente notas algún patrón entre fijaciones musicales, estilísticas, estéticas y referenciales  que hablen por tu trabajo o el de tu generación?

Sí, lo mainstream. Aquello que logra mantenerse visible en un espacio tan caótico y agitado como lo es el internet. Creo que nadie se salva de esto; depende de cada quién si se queda solo con eso o amplía su búsqueda, ya sabes, darle click a la página dos en Google.

¿Qué ambiciones quedan por abordar en próximos proyectos teniendo una mirada tan joven?

Un CHINGO; recién me descubrió el transfeminismo y estoy volado con el género, el sexo, la biología, en fin, todas esas construcciones y lo que implican en cómo nos relacionamos con nostrxs mismxs y con lxs demás. También estoy a la expectativa de entrarle más a la producción audiovisual, particularmente la animación y sketch de comedia.

En Illegal nos regimos bajo un distintivo: #WeAreNotSpecial como creador, estudiante y persona ¿Qué significado tiene esto para ti?

“No pego, no grito, no empujo en el metro que me avientan y no entienden eso, menos esto, porque yo sí tengo ese IQ. Nunca, nunca. No sé qué IQ tengo No me importa y adiós. Soy una persona normal…”

Totalmente identificado. Si alguien aún se siente especial que vea Rick & Morty.

 

Revisa más del trabajo de Zaro Jan a través de su cuenta en Instagram.



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